atestado
de sanguijuelas insaciables
el coma
irreversible parecía cerca
pero se iba demorando, resistías:
tu
tenacidad no es de este mundo.
Hoy me
han dicho que en tus ojos
han
vuelto a aflorar las lágrimas
entre
las cicatrices de los campos
donde los molinos yacen huérfanos
donde pocos recuerdan las barcas de pesca.
Sigue así Guadiana, vamos, enfádate de veras
conquista las tierras que te arrebataron
comenzando por la madre vieja.
No firmes las tablas
gana la guerra.
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