domingo, abril 1

Te conocí moribundo
atestado de sanguijuelas insaciables
el coma irreversible parecía cerca
pero se iba demorando, resistías:
tu tenacidad no es de este mundo.
Hoy me han dicho que en tus ojos
han vuelto a aflorar las lágrimas
entre las cicatrices de los campos
donde los molinos yacen huérfanos
donde pocos recuerdan las barcas de pesca.
Sigue así Guadiana, vamos, enfádate de veras
conquista las tierras que te arrebataron
comenzando por la madre vieja.
No firmes las tablas
gana la guerra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario