La nieve tímida de primavera
besa los tejados y los coches
y abraza en una sábana el paisaje.
Se sabe efímera y asténica
pero finge bien y a empellones
reafirma su presencia con su talle.
Muchacha de pueril belleza
te vas y me dejas con razones
de seguir sufriendo por amarte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario