Las sombras se van comiendo
los edificios de enfrente
y el viento instila dudas
a las farolas que prenden.
No hay nadie por las calles
sólo coches que se pierden
sólo plásticos que huyen
sólo huellas de ausentes.
No es tarde y estoy cansado
la noche que viene a verme
con el can en su paseo
puntual a recogerme.
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